viernes, 22 de julio de 2016

Revocatorio: la última frontera

JUAN VICENTE GÓMEZ SOSA juanvigomez@gmail.com

Arroz con mango, hoy mezclamos en este análisis la crisis humanitaria que presiona la apertura de un corredor fronterizo hacia Colombia y el referéndum revocatorio, urgente aliviadero frente al bloqueo político en que se encuentra Venezuela

Es imposible dejar de conmoverse al enterarse, con imágenes de CNN o con crónicas de testigos comunes, que hay venezolanos hambrientos llorando al ver comida en los anaqueles de los automercados colombianos frente a los que han llegado, no sin polémica, en un virtual éxodo masivo que bien pudiese evocar las migraciones sirias hacia Europa de los últimos tiempos.

Conmueven también –y son cada vez más frecuentes- los saqueos y la tensión social que sigue generando la distribución de alimentos en todo el país, reflejo de otra cadena de fracasos gubernamentales, cuyo último eslabón, las bolsitas incompletas de los CLAP, han pervertido el gentilicio de “ciudadanos” para devaluarlo al de “mendigos” o “pedigüeños”.

El chavismo hace rato que está jugando con fuego al permitir que la miseria del país crezca a raudales y ahora hasta impide que se hagan efectivas las ayudas humanitarias planteadas por la ONU. Cuesta pensar cuál es la lógica política de esas actuaciones pero luego sale un vocero oficial, cuyo nombre rima con tarado, explicando aquello de que “un corredor humanitario sería una invasión para el país”, paja loca y bla, bla, bla.

Igual que como ocurre con el revocatorio, posible válvula de escape a la enorme presión que contiene la olla política, el cierre de las fronteras comprime y estrangula a los estados limítrofes y asfixia a una población que ha dado reiteradas muestras de civismo al contener la violencia en sus protestas. La apertura, aunque sea momentánea, ha demostrado aliviar ligeramente las tensiones existentes, aunque no pueda solucionar otros males con raíces más profundas.

El único cambio posible, el viraje estructural en cuanto al modelo político existente, requiere también en lenguaje figurado de una “apertura de fronteras”. Esa opción conquistada literalmente bajo el pulso de cada firma es el referéndum revocatorio, cuya promulgación debería presentar el CNE, sin nuevos obstáculos ni mayores dilaciones, el próximo lunes 25 de julio. La consulta electoral inmediata luce como límite imprescindible para mantener la paz social en el país.
Fuente: TalCualDigital