viernes, 19 de agosto de 2016

Aumento salarial: nuevo autogol en la portería de Miraflores

JUAN VICENTE GÓMEZ S. juanvigomez@gmail.com

Con aumento o sin él, las encuestas vienen dictando que un 75% de la población desaprueba la gestión de Nicolás Maduro al frente del ejecutivo nacional, una cifra que explica la desesperación del presidente por recuperar una pisca de aceptación a punta de medidas demagógicas como la implementada esta semana bajo un cuestionable “carácter retroactivo al 01/08/16.”

Maduro no salvará la presidencia ni siquiera repartiendo un dinero que el país ya no dispone. La medida populista de subir los sueldos será otro chinazo que probablemente tendrá un efecto boomerang contra el actual gobierno.

Con aumento o sin él, las encuestas vienen dictando que un 75% de la población desaprueba la gestión de Nicolás Maduro al frente del ejecutivo nacional, una cifra que explica la desesperación del presidente por recuperar una pisca de aceptación a punta de medidas demagógicas como la implementada esta semana bajo un cuestionable “carácter retroactivo al 01/08/16.” La trama recuerda cualquier película de ladrones en fuga, quienes viéndose acorralados, rompen un saco de billetes, lo sueltan al viento sobre una multitud y siguen huyendo para tratar de escapar en medio de la confusión que generó “el regalo”.

Nico, tu silla no la salva nadie, ni con plata –cada vez más escasa-, ni con tu pobre labia que sólo iguala en tiempo perdido al verbo de Hugo Rafael. Has tenido el tupé de declarar esta semana que “la pobreza crítica en Venezuela es muy distinta que hace 20 años porque antes el pueblo era huérfano y hoy no.” Te mandaste la perla de decir que “hoy cualquiera puede acudir, con una simple carta y una sonrisa, a las bases de las Misiones y los Comités Locales de Abastecimiento y Producción para que su respuesta sea atendida.”

Camarada presidente: usted o es bolsa o se las da. ¿Está ud. ciego o el cinismo lo está matando? ¿Cómo puede ignorar los millones de personas que inundan las calles a diario en las colas para intentar adquirir los bienes más elementales que garanticen su subsistencia? ¿Acaso sus asesores no le dicen que las bolsitas de comida que reparten los CLAPS están llegando “mochas” sin harina, sin azúcar, sin aceite, con cualquier pasta chimba, y sin controles de calidad? ¿Está usted al tanto de la estadística nacional que contabiliza más de 1.200 protestas masivas por falta de comida en lo que va de año?

Volviendo a lo del aumento salarial, el sólo hecho de que el presidente niegue que la medida es inflacionaria prácticamente refuerza la tesis contraria. Maduro sólo es consistente en mentiras o equivocaciones, con lo cual se acentuará el fracaso estructural de la economía del actual gobierno apoyado en las “Tarjetas de la patria”, versión criolla de los carnets cubanos de racionamiento. Dichas “tarjetas socialistas” también son una burla porque no rinden para comprar casi nada a los precios actuales y su aumento (de 14.500 a 30.000 bolos)no incide sobre prestaciones sociales. De paso, el incremento de más de 100% en esas tarjetas entre mayo y agosto es también una admisión tácita de que la inflación en ese lapso es superior a tres dígitos, un indicador que jamás ofrecerá objetivamente el BCV para alcahuetear al ejecutivo.

Conindustria señaló con preocupación que el alza del salario, sin estímulos a la producción, no resuelve nada y en Fedecámaras advierten que este aumento pone en riesgo la estabilidad laboral de los empleados y la sobrevivencia de las PYMES. Desde afuera, The New York Times tuvo claro esta semana que “Venezuela es una bomba de tiempo” en un editorial, mientras que en la revista Time hubo portada con foto a página completa presentando el reportaje titulado “Venezuela está muriendo. Colapso en cámara lenta de un país”.

La salida, venimos insistiendo, está en los votos, en el referéndum. Maduro no tiene que estar esperando que le lleven “cartas con sonrisas” para mendigar desde pequeñeces hasta exigir que se cumplan derechos fundamentales. A Nico también le podemos entregar “votos con arrechera” –si nos nace del espíritu esa rabia- hasta mandarlo al carajo si somos mayoría. Sólo requerimos que se cumplan las reglas del juego democrático: el CNE está en la obligación de organizar el RR este mismo año.
Fuente: TalCualDigital