jueves, 6 de octubre de 2016

¡Llegó la pelota!

Los Tigres, actuales campeones, parten como favoritos en la contienda 2016-2017 del beisbol venezolano
ANDRIW SÁNCHEZ RUIZ /EL NACIONAL

Todos sabían que el final de la temporada 2015-2016 llegó en las postrimerías de enero, cuando los Tigres de Aragua saltaron de júbilo al terreno del José Bernardo Pérez de Valencia. Fue una celebración apoteósica que tenía como motivo el décimo título de la franquicia.
Mientras los Navegantes del Magallanes se resguardaban en el clubhouse con caras largas, pero con un digno subcampeonato. Después de todo, la calma volvió a reinar.


El beisbol profesional cayó en el necesario letargo que cada año apacigua las emociones concentradas en cuatro meses. 253 días tuvieron que pasar para que la voz de play ball volviera a retumbar en los diamantes del país y diera a luz a otra temporada. Esta vez a la 2016-2017, que tendrá su primera jornada esta noche en Maracay, Caracas, Valencia y Puerto La Cruz. 

Los bengalíes todavía ostentan la corona y el cetro. Solo los perderán si llegara a existir un equipo mejor y vaya que abundan los pretendientes para adueñarse del sitial real. Pero, por lo que dictan las teorías y las hojas de planificación, a veces imprecisas y otras no tanto, es Aragua el equipo que parte como favorito en la contienda.

Además de ser el campeón regente, la novena tiene a dos hombres que conocen fórmulas para ser exitosos en el circuito: el manager Eduardo Pérez y su coach de banco Buddy Bailey, quien tendrá un interinato en el mando en las primeras dos semanas. 

Bateo habrá, tal vez un poco mejor que los .263 de average colectivo de la zafra anterior. Ya están con el equipo Teodoro Martínez, Carlos Tocci, Rayder Ascanio y el inagotable Álex Núñez. El cubano Dariel Álvarez, que tanto ayudó en la postemporada, aportará desde el inicio y la gerencia espera muchas cosas de David Adams. Pero lo mejor llegará a medida que avance la campaña. Hernán Pérez, Eduardo Escobar y Avisail García son piezas fijas, sin contar que se podría incorporar Marwin González. Willson Contreras, Sandy León y Ezequiel Carrera deberán esperar a ver hasta dónde llegan sus conjuntos en Grandes Ligas.

El pitcheo es una fortaleza innegable. La rotación tendrá a Austin Bibens-Dirkx y el criollo Yohan Pino, ambos con mucho rodaje y pericia. El zurdo Álex Torres está preparado, al igual que el cerrador Ronald Belisario y el importado Armando Rivero.

¿Y más allá de los cercos del José Pérez Colmenares de Maracay? Pues existen siete equipos muy parejos con los Tigres. Navegantes del Magallanes y Leones del Caracas destacan. Los turcos todavía mantienen a una de las generaciones más fructíferas de su historia y de nuevo van a estar reforzados por Adonis García y el cerrador Hassan Pena, cubanos que han dominado el circuito. Peloteros que vienen de México pueden unir fuerzas con los grandeligas que han prometido jugar, como José Altuve y Rougned Odor. Diciembre podría ser un gran momento.

Los melenudos han adoptado la filosofía de llenar de brazos el bullpen para evitar el cansancio al final del torneo. El manager Alfredo Pedrique gozará de una amplia gama de relevistas, desde el zurdo Franklin Morales, hasta los cerradores Fernando Nieve, Mark Montgomery y Jesús Pirela. Tampoco se puede ocultar ofensivo, que en algún momento dará la unión de Jesús Guzmán, Jesús Aguilar, Henry Urrutia, Félix Pérez y Yandi Díaz. 

Tiburones de La Guaira y Cardenales de Lara tienen el potencial para ser los mejores conjuntos al bate. Ese es un factor que siempre pesa en una liga de tantos lanzadores por juego como la venezolana. Los crepusculares reforzaron a los apagafuegos en el mercado de cambio.

Caribes de Anzoátegui y Águilas del Zulia parece que hicieron un buen scouteo en la importación y si eso les resulta podrían hacer daño con las figuras venezolanas que ya defienden sus colores. No hay que olvidar a Bravos de Margarita. Una alineación con Eliezer Alfonzo, Daniel Mayora, Gabriel Noriega, Breyvic Valera, José Osuna y Junior Sosa está capacitada para ganar muchos juegos en la primera mitad, solo si Omar Bencomo Jr. tiene buena compañía en el cuerpo de lanzadores.